La doula, una nueva figura en el embarazo: ¿es recomendable?

La doula, una nueva figura en el embarazo: ¿es recomendable?

Los cambios durante el embarazo y la incertidumbre por el momento del parto y post parto, es muy común en la mayoría de las mujeres. Necesitan encontrar respuestas y las buscan en el ginecólogo, la matrona, obstetra, pediatra, etc. pero a veces no es suficiente y surge la figura de la doula. Se trata de una mujer que se ofrece a compartir su experiencia y, con empatía y consejos, ayuda a reforzar la confianza de la futura madre. Su función es física y sobre todo, emocional.

El término doula se remonta a la Antigua Grecia donde se llamaba así a las esclavas que ayudaban durante el parto. Se utiliza desde que, en un estudio publicado en 1980 por la revista The New England Journal of Medicine, un grupo de médicos lo usó para definir a las mujeres que acompañaban al parto en Guatemala y cuya labor ayudó a minimizar el número de cesáreas.

Desde entonces, el término y la profesión se han ido generalizando. Hace unos 10 años se implantó en España y hoy día está presente en países de todo el mundo. Hay estudios que valoran los beneficios de las doulas, como el publicado en 2009 en la revista británica ‘Midwifery Digest’, donde se analizó el desarrollo de 735 partos, distinguiendo entre los que habían contado con la presencia de una doula y los que no. Los resultados concluyeron que con la asistencia de la doula la utilización de epidural y de las inducciones al parto se reducía un 10%. Además, en los meses siguientes a estos partos, el 88% de las madres que habían tenido ayuda de una doula seguían dando el pecho después de seis semanas, mientras que la media en el país era del 21%.

La doula - grupo de cuatro mujeres embarazadas sentadas en conversación

Qué hacen las doulas

Las doulas ayudan a la futura mamá a lo largo de todo el embarzao, en el momento del parto y en los siguientes meses del postparto, ofreciendo su experiencia para que se puedan vivir esos momentos plenamente, con menos incertidumbre.

Ayudan en la lactancia y con los primeros cuidados del bebé y permiten que la mamá pueda descansar más al ser ellas mismas las que cuidan en esos momentos puntuales al bebé.

Suponen un apoyo durante la maternidad.

Qué no hacen doulas

La figura de la doula no está contemplada dentro de la Seguridad Social, por lo que su coste es totalmente privado. Tampoco hay precios fijos, pero sí bastante parecidos y varían en función del momento en que necesite de acompañamiento, desde los 300 € a los 1.000 €.

La doula no tiene formación médica y es por ello que surge cierta alarma en el sector sanitario donde médicos, enfermeras y matronas consideran peligroso que alguien no cualificado intervenga en los partos.

El Consejo General de Enfermería (CGE) ha alertado de esta situación porque, según su análisis, “su actuación pone en peligro la vida de la madre y su hijo”.

Han registrado 547 de estas doulas en España, un colectivo heterogéneo ya que no existe una regulación oficial sobre su figura, preparación y cualificación (no están recogidas en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias) y solapaban en muchas ocasiones la labor de las enfermeras-matronas. La Guía de  Atención al Parto Normal, del Ministerio de Sanidad, sólo las menciona muy tangencialmente.

La doula tampoco ayuda en las tareas domésticas. No se trata de una profesional de la limpieza, de modo que si necesitamos ayuda a ese respecto, deberemos contratarlo aparte. Es importante distinguir las competencias de los dos perfiles y en el caso de necesitar ayuda en las tareas del hogar podamos contar con una asistenta profesional.

La maternidad es un momento muy importante donde los profesionales médicos y la familia juegan un papel fundamental y el apoyo físico y psicológico de las doulas puede ayudar en todo el proceso.

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